El primer capítulo del informe Bosques Vivos de WWF, publicado en el marco del Año Internacional de los Bosques, analiza las causas de la deforestación y degradación de estos ecosistemas e identifica las oportunidades de cambiar hacia nuevos modelos de sustentabilidad que pueden beneficiar a las comunidades, los ciudadanos, los gobiernos y las empresas.
Para entender lo que esto implica en la práctica, WWF ha desarrollado el Modelo Bosques Vivos con el Instituto Internacional para Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), que constituye la base de este Informe. Dicho modelo permite explorar varios escenarios globales del uso de suelo, entre los que se consideran los efectos del crecimiento de la población y la demanda de los consumidores, y se describen posibles consecuencias en áreas tales como la producción de alimentos, el cambio climático, el precio de las comodities y el desarrollo económico. «El Modelo Bosques Vivos muestra que la conservación de nuestros bosques es posible y urgente. Pero no será fácil», señaló Rod Taylor, director de Bosques de WWF Internacional.
Taylor señala que una sugerencia es «una mejor gobernanza e incentivos económicos que permitan la administración racional de los bosques y un uso más productivo de la tierra. Esto garantizaría suficiente tierra agrícola, plantaciones forestales y bosques bien gestionados para atender la actual demanda mundial de madera y los alimentos sin la pérdida de bosques».
Asimismo, el informe sugiere que es necesario disminuir el sobreconsumo y el derroche de recursos naturales y, mejorar las prácticas forestales y agrícolas para aumentar su eficiencia.
El primer capítulo del informe se presentó en