Con el primer pago ya en el bolsillo, los productores que comercializaron su cosecha en marzo aguardan la liquidación del grueso de la producción. Se estima que el pago de abril superará los 12 millones de kilos.
Luego de completarse la primera etapa de liquidación, la mirada de la familia tabacalera misionera está puesta ahora en el calendario de pagos para quienes entregaron su producción durante el mes de marzo. Según fuentes del sector, la espera no será larga: se estima que, tras cumplimentar los pasos administrativos de rigor, el dinero podría estar depositado en las cuentas de los colonos en un plazo aproximado de diez días.
Este segundo desembolso será significativamente más robusto que el anterior. El volumen comercializado en marzo escaló hasta superar los 12 millones de kilos, lo que representaría una inyección de entre 7.000 y 8.000 millones de pesos que llegarán directamente a las chacras. Si el flujo burocrático mantiene su ritmo actual, los productores contarían con sus haberes antes de que cierre el mes.
El horizonte de mayo
Desde la cartera agraria también adelantaron que ya se proyecta el cronograma para la producción entregada en abril. En este caso, la previsión es que el pago se materialice a mediados de mayo, manteniendo la agilidad que viene demostrando el sistema de liquidación en la presente campaña.
El refugio de la producción misionera
Pese a que el incremento de precios no alcanzó el ideal pretendido por algunos sectores, el tabaco se consolida nuevamente como la actividad más dinámica del agro misionero. En un contexto económico donde el «cheque a fecha» sobrevuela otras producciones, el sector tabacalero destaca por la previsibilidad: el cobro a los pocos días de la venta es una excepción valorada en la provincia.
Gracias al esfuerzo compartido entre el manejo técnico en la chacra y una negociación de precios competitiva, la actividad se mantiene hoy como el motor financiero más estable para el productor local.
