El titular de
Bogarín indicó que se deben intensificar los trabajos de la hidrovía Paraguay-Paraná, a fin de exportar los productos nacionales a mercados de ultramar por los puertos de Buenos Aires y Nueva Palmira (Uruguay).
El Gobierno argentino excluyó el 6 de abril pasado a la soja del régimen de importación temporal, que permite a la industria aceitera ingresar la oleaginosa sin pagar aranceles, agregarle valor y exportarla como producto elaborado para privilegiar la utilización de materias primas nacionales. Desde los primeros días de junio se pondrá en vigencia la prohibición de importación para la soja proveniente de Paraguay, Bolivia y Brasil.
Los principales afectados son Paraguay y Bolivia, únicos países sin litoral marítimo en Sudamérica, porque no podrán vender la soja a otros mercados internacionales. En cambio, los sojeros brasileños del estado de Mato Grosso do Sul, que proveían a Argentina, encontrarán nuevos mercados hacia el interior de su país, donde hay gran demanda.
El titular de Capeco agregó que un 70% de las exportaciones de soja y derivados van al mercado argentino. “Esto es muy lamentable. Yo considero que es una medida política (argentina) debido a los problemas que tiene el gobierno del vecino país con sus productores. Es una forma de presionar al productor argentino para llegar a un tipo de acuerdo con la industria aceitera”, añadió.
“La verdad que, por un lado, es preocupante porque existen contratos y compromisos asumidos”, señaló Bogarín. La medida argentina fue dada a conocer con la administración del canciller Alejandro Hamed, quien fue reemplazado el lunes 4 de mayo pasado por Héctor Lacognata. La embajada en Buenos Aires prosigue también las gestiones sin resultado aún.
Fuente:ABC Asunción