Las pérdidas materiales son importantes y se extienden desde el centro hasta el norte del territorio misionero.
Las peores pesadillas de los colonos misioneros se hicieron realidad en las últimos dias. Un frente de tormentas severas, acompañado de granizo de gran tamaño y fenómenos de vientos localizados con características de tornado, golpeó con violencia inusitada la franja productiva de la provincia, dejando un tendal de plantaciones destruidas y chapas voladas.
Desde la Asociación de Productores Tabacaleros de Misiones, su presidente Carlos Knoll advirtió sobre la extrema gravedad del escenario tras una jornada frenética de relevamientos y constantes comunicaciones con las chacras.
«Hoy se encuentran alrededor de 3.000 familias productoras tabacaleras que fueron afectadas por tormentas, tornados y granizo severo, que afectó toda su producción», describió Knoll con preocupación, mientras se aprestaba a coordinar los datos finales con los equipos técnicos para terminar de dimensionar una “situación grave”
El mapa del desastre productivo
El fenómeno meteorológico no discriminó localidades y el impacto geográfico es masivo. De acuerdo a los reportes preliminares recabados por los propios productores y delegados locales, la franja de mayor destrucción se concentra en las siguientes zonas:
Zona Centro y Alto Uruguay: Los daños más severos se reportaron en Campo Viera, Campo Grande, Aristóbulo del Valle, 25 de Mayo, El Soberbio y San Vicente.
Zona Nordeste y Norte: El temporal golpeó con dureza en San Pedro, Pozo Azul, San Antonio, Piñalito Norte, Andresito y Nueva Argentina.
Zona Sur: Si bien la intensidad del granizo y el viento fue menor en el sur provincial, el exceso de agua y las inundaciones repentinas también afectaron de forma directa a decenas de plantaciones.
Desesperación en las chacras
Las imágenes que comenzaron a circular entre los grupos de colonos son elocuentes: hojas de tabaco totalmente trituradas por la piedra, tallos quebrados a ras del suelo y galpones de curado destechados. Para miles de pequeños productores que dependen exclusivamente de esta campaña, el evento climático representa la pérdida total del esfuerzo de meses de trabajo y una descapitalización alarmante de cara al cierre del año.
La dirigencia tabacalera se encuentra en sesión permanente unificando las bases de datos para elevar el pedido formal de asistencia ante los organismos gubernamentales.
En las próximas horas se espera un cierre definitivo del padrón de damnificados, aunque el piso de 3.000 familias afectadas ya marca un panorama de emergencia productiva y social para el interior misionero.




