Ante recientes vientos que afectaron techos de galpones y cultivos bajo cubierta en distintos puntos de la provincia, el área técnica del Ministerio del Agro y la Producción se alista para abordar estrategias de mitigación en San Vicente junto a la Comisión Técnica del Tabaco.
Las inclemencias climáticas registradas de forma reciente ya mostraron sus primeros efectos en la infraestructura productiva. Según detalló Carlos Pereira, Sub Secretario de Tabaco tres días y medio de intensos vientos del norte provocaron la voladura de techos en galpones e invernáculos, afectando no solo al tabaco sino también a producciones hortícolas como lechuga y tomate a lo largo del territorio provincial.
Asimismo, las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional y del INTA confirman la alta probabilidad del desarrollo del fenómeno El Niño, lo que genera alerta por el incremento de precipitaciones y crecidas. Hay una alerta a nivel nacional que hay que tener en cuenta, remarcó el funcionario, quien explicó que, siguiendo las indicaciones del ministro Facundo López Sartori, están poniendo toda la energía para estar cerca de donde ocurran los inconvenientes. Si bien se espera que las lluvias se concentren en la zona norte, las áreas más bajas como San Javier también sufrirán complicaciones por la creciente del río Uruguay.
Frente a este escenario, la Comisión Técnica del Tabaco y el Ministerio del Agro y la Producción fijaron una reunión de evaluación en la localidad de San Vicente para delinear un plan de acción conjunto. El esquema de asistencia cuenta con un equipo integrado por más de 50 técnicos distribuidos en la cuenca tabacalera para diagnosticar los daños y dar respuestas operativas rápidas.
Respecto a los volúmenes de producción, el subsecretario explicó que las lluvias intensas pueden lavar o desplazar los abonos y fertilizantes aplicados en las chacras a partir de agosto, lo que provocaría una merma en los kilogramos finales cosechados. Para evitar que el exceso de agua ahogue los cultivos, los equipos técnicos se encuentran capacitando a los productores en labores de preparación del suelo que faciliten el correcto escurrimiento hídrico. Pereira concluyó señalando que trabajan intensamente para que el equipo técnico acompañe al productor en la preparación del terreno, garantizando los espacios necesarios de drenaje para que el agua no afecte de manera tan drástica a la producción.




