Con una fuerte impronta en la sustentabilidad productiva y la seguridad vial y ambiental, el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones llevó adelante dos intensas jornadas de capacitación técnico-práctica en las localidades de San Vicente y Oberá.
El encuentro reunió a más de 100 asistentes, entre operarios, profesionales del sector y estudiantes, con el objetivo central de optimizar la eficiencia en la aplicación de fitosanitarios y asegurar el cumplimiento de la Ley Provincial XVI N.º 144.
El programa de formación combinó módulos teóricos y dinámicas a campo, ejes clave para la transferencia tecnológica en el sector agrícola actual. Los especialistas abordaron pautas críticas para el éxito de la labor en el lote: tecnologías de aplicación, calibración de equipos, seguridad del personal y el correcto triple lavado de envases vacíos, un eslabón fundamental en la gestión ambiental de los residuos de fitosanitarios.
Hacia la certificación del operario
Un hito destacado de la convocatoria tuvo lugar en San Vicente, donde los asistentes completaron el proceso formativo rindiendo la evaluación para la obtención del Carnet de Aplicador Profesional Provincial (CAPP). Esta acreditación oficial busca jerarquizar el rol del operario rural, garantizando que quien manipula las tecnologías de protección de cultivos cuente con las competencias necesarias para minimizar la deriva y proteger tanto la salud humana como los recursos naturales.
Articulación pública-privada
Desde la cartera agraria misionera ponderaron el valor de la articulación multisectorial, logrando convocar en un mismo espacio a las instituciones académicas, el ámbito privado y el sector público. Esta sinergia es considerada indispensable por los técnicos para estandarizar las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en las principales cuencas productivas de la provincia, demostrando que la eficiencia agronómica y el cuidado del entorno comunitario van de la mano.




