La incorporación de nuevas herramientas digitales, sistemas de monitoreo y tecnologías de automatización está abriendo una nueva etapa para la ganadería regional. Bajo el concepto de ganadería de precisión, productores y técnicos comienzan a disponer de información cada vez más detallada sobre el comportamiento, desempeño y eficiencia de cada animal, una tendencia que promete mejorar la productividad, optimizar costos y fortalecer la sustentabilidad de los sistemas ganaderos.
Con el objetivo de acercar estos avances a los equipos técnicos de la región, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) realizó recientemente una capacitación destinada a profesionales del NEA, donde se presentaron algunas de las principales líneas de trabajo que se vienen desarrollando en la Estación Experimental Agropecuaria Mercedes, Corrientes.
Según explicó Néstor Sarmiento, investigador de la EEA Mercedes y uno de los responsables de esta capacitación, la actividad buscó fortalecer la articulación entre los equipos de investigación y extensión, compartiendo experiencias y avances vinculados a la cadena ganadera regional.
Del manejo por rodeo al manejo individual
Uno de los cambios más importantes que propone la ganadería de precisión es la posibilidad de dejar atrás las decisiones basadas exclusivamente en promedios para comenzar a trabajar con información individual de cada animal.
Entre las tecnologías con mayor potencial de adopción se encuentran las caravanas electrónicas, que permiten realizar un seguimiento individualizado de los animales y generar información útil para la toma de decisiones en sistemas de cría y recría. “El beneficio principal es la capacidad de tomar decisiones individuales y anticipadas, dejando de lado el promedio del rodeo”, señaló Sarmiento.
A partir de la identificación electrónica y de sistemas de pesadas dinámicas, los productores pueden detectar tempranamente qué animales presentan desempeños inferiores a los esperados y tomar medidas correctivas antes de que esas diferencias impacten sobre los resultados productivos.
Por ejemplo, durante la recría de vaquillonas, estas herramientas permiten identificar con anticipación aquellos animales que difícilmente alcancen el peso adecuado para el entore, optimizando el uso de recursos y evitando gastos innecesarios en alimentación.
Tecnología para producir más y mejor
La capacitación también permitió conocer algunos de los desarrollos que actualmente se encuentran en evaluación en la EEA Mercedes. Entre ellos se destacan los comederos inteligentes utilizados para medir el Consumo Residual (RFI), una herramienta que permite identificar animales genéticamente más eficientes en la conversión de alimento. Este indicador resulta clave para reducir costos y mejorar la eficiencia productiva de los rodeos.
La sustentabilidad también ocupa un lugar central dentro de estas líneas de investigación. En ese sentido, el INTA cuenta con sistemas adaptados para medir emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas ganaderos extensivos, generando información estratégica para avanzar hacia esquemas productivos cada vez más eficientes y ambientalmente responsables.
Otro de los campos que muestra un rápido crecimiento es el uso de drones. Actualmente se están validando aplicaciones vinculadas a la siembra aérea de verdeos invernales y al control preciso de renovales, tecnologías que podrían facilitar tareas operativas y reducir costos en los establecimientos ganaderos de la región.
El desafío de la adopción
Más allá de los avances tecnológicos, uno de los principales desafíos sigue siendo lograr que estas herramientas lleguen efectivamente a los productores y generen cambios concretos en la gestión de los establecimientos.
Para Sarmiento, el proceso no se limita a la incorporación de equipamiento. La verdadera transformación requiere capacitación, acompañamiento técnico y una nueva forma de interpretar la información generada por estas tecnologías.
En este contexto, el rol de los equipos de extensión resulta fundamental para acompañar tanto a los productores en el aprendizaje y la utilización de los datos que generan estas herramientas, como para llevar las problemáticas y necesidades de cada territorio a los laboratorios y los equipos de investigación.
La posibilidad de monitorear animales de manera individual, evaluar la eficiencia alimenticia, incorporar drones o acceder a información en tiempo real abre oportunidades que hasta hace pocos años parecían lejanas para la ganadería regional. Si bien la adopción aún presenta desafíos, el avance de estas tecnologías permite imaginar sistemas ganaderos cada vez más eficientes, precisos y sustentables para el NEA.
