En un contexto desafiante para el eslabón primario de la actividad, el sector yerbatero misionero marca un hito de comercialización conjunta. Por primera vez, un bloque de 40 marcas pertenecientes a cooperativas y pequeños productores de la provincia unificó su estrategia para pisar fuerte en las grandes vidrieras nacionales. El debut de este esquema colectivo se concretó este fin de semana en la Expo Mate 2026, realizada en el partido bonaerense de San Isidro [23 al 25 de mayo], con el objetivo de saltar intermediarios y llegar directo al consumidor de la Capital y el Gran Buenos Aires.
La iniciativa, impulsada por el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y coordinada con el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, busca abrir mercados alternativos para defender el precio de la materia prima en la chacra. El espacio físico para este desembarco fue cedido por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), lo que permitió a los pequeños establecimientos acceder a un nivel de exposición habitualmente reservado para las grandes industrias molineras.
Identidad, agroecología y el debut de la comunidad Mbya
La oferta misionera en Buenos Aires se diferenció por su valor agregado en origen y sus métodos artesanales de elaboración. El lote de productos incluyó:
- Yerba Barbacuá: Con el tradicional sistema de secado lento y ahumado.
- Línea Sustentable: Certificaciones agroecológicas y orgánicas.
- Origen Mbya Guaraní: Presentación histórica de la marca propia de la aldea Perutí (El Alcázar), elaborada y envasada íntegramente en la comunidad.
“Cuando una marca misionera llega a estos espacios nacionales, se comercializa un producto y también se visibiliza el trabajo de las familias rurales”, ponderó el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, al destacar la resiliencia del modelo asociativo.
Por su parte, Salvador Torres, presidente del MAM, remarcó que esta comercialización directa representa una alternativa concreta para equilibrar los ingresos de los productores familiares. En sintonía, Mabel Acosta, de la Cooperativa Río Paraná, recordó el trasfondo social de la propuesta: “Detrás de cada paquete hay familias que necesitan que el consumidor conozca y acompañe estas producciones”.
De San Isidro a las góndolas del mundo
La participación en la muestra bonaerense no es un hecho aislado, sino el puntapié inicial de un calendario de posicionamiento comercial agresivo para el invierno de 2026. La agenda conjunta de las cooperativas ya tiene paradas confirmadas:
- Junio: Mundial del Mate.
- Julio: Feria Caminos y Sabores en La Rural.
- Octubre: SIAL París, la vidriera agroalimentaria más importante a nivel global.
Frente a la coyuntura de precios, el asociativismo misionero responde con marca propia, identidad territorial y calidad diferenciada para conquistar los paladares que buscan algo más que una yerba comercial tradicional.
