Las cámaras de Tabaco de Salta y Jujuy cuestionaron un proyecto impulsado por el PRO para crear un nuevo impuesto para gravar la producción tabacalera por considerar a esta medida como "centralista y de falta de visión territorial".
Desde las entidades que nuclean a los productores tabacaleros afirmaron el proyecto de los legisladores del partido porteño es una "muestra clara de centralismo que atenta contra las economías regionales del Norte argentino".
Una situación conflictiva se generó por una iniciativa de diputados del partido que encabeza el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, quienes proponen crear un nuevo impuesto para los productos de tabaco, lo que implica incrementar la carga fiscal a casi el 90% del precio que pagan los consumidores que hoy es del 70%. La medida, afirman los productores, llevaría al sector tabacalero a la quiebra, con devastadoras consecuencias para las economías regionales de las siete provincias tabacaleras y toda la cadena de valor.
14.000 millones de pesos es lo que aportó la industria tabacalera a las arcas del Estado en 2013.
Los tabacaleros arremetieron contra los legisladores del PRO, a quienes atribuyeron "un desconocimiento sobre la realidad del interior del país que resulta alarmante" porque "las provincias del norte argentino encuentran en la producción tabacalera un sustento para el crecimiento y desarrollo de sus economías".
En esta línea se pronunció el presidente de la Cámara del Tabaco de Jujuy, Pedro Pascuttini, quien manifestó que el tabaco "es el cultivo con mayor rentabilidad en explotaciones de pequeña escala y en zonas donde otros cultivos no resultan viables o tan rentables". El dirigente jujeño agregó que "es una importante actividad económica que estimula el desarrollo social y productivo de las provincias de Misiones, Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca, Corrientes y Tucumán, en las cuales muchos departamentos y localidades dependen casi totalmente de esta actividad".
19.000 millones de pesos se estima que alcanzará la recaudación de este sector durante 2014.
Para el sector, la medida impulsada por los legisladores del PRO "claramente carecen de un diagnóstico integral de su impacto en las provincias productoras. De prosperar, se traduciría en un daño a los ingresos para el más de un millón de argentinos que encuentran su legítimo sustento en esta industria".
"Ya hay una ley de control"
Advierten además que, de prosperar el proyecto, "afectaría las economías regionales de las provincias y destruiría la producción agrícola del tabaco, para entregarle el mercado a los contrabandistas.
Un millón de personas trabajan directa o indirectamente en la industria del tabaco.
"Lo más incomprensible (de la iniciativa) es que la Argentina cuenta con una ley sólida de control del tabaco, la cual posee restricciones por encima de la mayoría de los países más avanzados del mundo. Nuestra ley genera conciencia y al mismo tiempo cuida el cultivo, que es vital para nuestras economías regionales", comentó Esteban Amat Lacroix, presidente de la Cámara de Tabaco de Salta.
Un ataque a este cultivo pondría en el umbral del desempleo a miles de argentinos. "El cultivo de tabaco es el principal demandante de mano de obra por unidad de superficie del sector agropecuario, con alrededor de 70 a 120 jornales por hectárea según la zona", indicó Amat y explicó que "supera de manera rotunda otros cultivos como la soja, el trigo o el maíz que necesitan 0,44 jornales por hectárea".
7 provincias productoras: son Salta, Jujuy, Misiones, Chaco, Catamarca, Corrientes y Tucumán.
"Desde el punto de vista socioeconómico y productivo, al igual que sucede en el resto de los países productores, es el cultivo con mayor rentabilidad en producciones de pequeña escala y en zonas donde otros cultivos no resultan viables", agregó.
Finalmente, Pascuttini dijo: "Analizando el tabaco desde el aporte a las arcas fiscales nacionales, encontramos que es un gran contribuyente, que suele ubicarse entre los primeros tres junto con el impuesto a los combustibles líquidos y el impuesto sobre Bienes Personales".
80% para exportación. Casi toda la producción local va hacia China, Bélgica, Paraguay y Canadá.
"Teniendo en cuenta el alto nivel de carga impositiva que tiene cada paquete de cigarrillo, la generación de recursos fiscales para la Nación y las provincias es significativa, habiendo aportado durante el 2013 aproximadamente 14 mil millones de pesos al Estado nacional", sentenció.
Amat: "Estas políticas no combaten el consumo pero sí alientan el contrabando"
Los dirigentes tabacaleros advirtieron que este tipo de medidas son impulsadas por organizaciones antitabaco que están financiadas internacionalmente desde países productores.
"Desde 2007, organizaciones antitabaco recibieron más de 2.300.000 dólares para embestir contra la producción local de tabaco, estimulando el desempleo en las provincias tabacaleras y fomentando políticas erráticas", denunció Amat Lacroix.
El presidente de la Cámara de Tabaco de Salta advirtió que "lo preocupante es que ese trabajo que vienen haciendo las organizaciones antitabaco, de seguir con esta metodología, tendrá el mismo resultado que en otros países: leyes descabelladas que, sin colaborar en la disminución del consumo de tabaco, promueven el ingreso de productos de contrabando, provocan una pérdida de empleos genuinos y disminuyen notablemente la recaudación fiscal".
Los tabacaleros cuestionaron al PRO al afirmar que "evidentemente estos legisladores se sienten cómodos trabajando con estas organizaciones que residen y trabajan dentro de la Ciudad de Buenos Aires mientras destruyen fuentes de trabajo en el resto del país":
"En su guerra ideológica contra una realidad de las provincias que ni conocen quieren eliminar todo lo relacionado al tabaco; como el trabajo, la producción y el Fondo Especial del Tabaco (FET). Para quienes vivimos del cultivo de tabaco, su eliminación significaría falta de empleos y pobreza", concluyó Amat Lacroix.