El Ministerio de Agroindustria, a través de la Secretaría de Agregado de Valor, llevó a cabo en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, un taller sobre las nuevas exigencias en materia de seguridad alimentaria que comienza a implementar Estados Unidos para sus importaciones y que contó con la presencia de más de 100 referentes de la industria de alimentos y bebidas de distintos lugares del país.
Del acto de apertura y del primer panel participó la subsecretaria de Alimentos y Bebidas, Mercedes Nimo, que explicó las tendencias que se vislumbran para el comercio de alimentos y la importancia de los requerimientos de los mercados para los productos con mayor valor agregado.
En el caso particular de Estados Unidos, ¨es el principal destino de ventas de las economías regionales y es el mercado al cual se destinan los alimentos con mayor valor agregado¨, mencionó Nimo.Las ventas a Estados Unidos rondan los 1.200 millones dólares anuales y el precio promedio por tn exportada en el año 2016 fue de 1940 US$/tn, un 13% superior al valor promedio del 2015.
Durante los primeros cinco meses de 2017, las exportaciones fueron de 434 millones de dólares y el precio promedio por tn exportada fue de 2.223 US$/Tn, un 43% superior al valor del mismo período del 2016. Los principales productos exportados fueron vinos, derivados de la pesca, miel, jugo de uva, té, aceite esencial de limón y arándanos.
Estos datos muestran la importancia del destino para las economías regionales y el acompañamiento del Estado para que puedan adecuarse a la nueva norma de seguridad alimentaria a fin de evitar inconvenientes a la hora de exportar a ese destino.
Luego se realizó la presentación de la nueva reglamentación, ley de Modernización de la Inocuidad de Alimentos, (FMSA bajo sus siglas en inglés), estuvo a cargo de la experta Gisela Koper, ingeniera en alimentos, consultora internacional y directora líder del proyecto FDA-LSQA, que además trabajó para la FDA (Food and Drugs Administration), y pudo explicar el trabajo que deben realizar las empresas en materia de implementación de sistemas de gestión de calidad que aseguren la inocuidad del producto y evite cualquier tipo posible de contaminación tanto de carácter accidental como intencional (normas sobre Food Defense), con el fin de disminuir la incidencia de las enfermedades transmitidas por alimentos (ETAS).
A partir de septiembre de 2017 se prevé que el país del norte comience a exigir a sus importadores la aplicación en forma progresiva de la nueva legislación.
El evento fue acompañado por la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), por la Coordinadora de las industrias de productos alimenticios (COPAL) y por la Cámara Argentino Estadounidense (AMCHAM).
Fuente: Ministerio de agroindustria