El gobernador Daniel Scioli lo envió a Rio Grande do Sul, uno de los dos Estados de mayor producción de cerdos en Brasil, a fin de estudiar los sistemas productivos. «Teniendo en cuenta que Brasil es un país importador de maíz y uno de los principales exportadores y productores de cerdos del mundo, allí se genera una significativa cantidad de puestos de trabajo y valor agregado. Todo esto sin dejar de apoyar los sistemas tradicionales» explicó el titular de la cartera agraria.
Franetovich subrayó que «Brasil tiene como sistema de producción, la integración vertical, es decir las empresas proveen insumos, animales con genética y servicios veterinarios, esto le permite ser más eficientes en toda la cadena y mejorar la comercialización ya que pueden sostener la cantidad y calidad a lo largo del tiempo». El titular de la cartera agraria aclaró que «la Argentina utiliza este sistema en la avicultura y ha logrado mejorar la producción. Debemos analizar el modelo brasileño para ver la posibilidad de instalarlo en nuestro país».
Destacó que «Brasil es el cuarto productor del mundo, luego de China, EEUU y la Unión Europea, y viene creciendo en forma notoria gracias a un trabajo en conjunto entre la Asociación de Porcinos, los privados y el acompañamiento del Estado. Esto les permitió aumentar el consumo interno a los 30 kilos por habitante por año (a diferencia de Argentina, donde es de 8 kilos por habitante por año)». «Este alto consumo, junto con su incremento sostenido en las exportaciones (principalmente a Rusia), les permite que la actividad sea sustentable a lo largo del tiempo», afirmó.
Brasil posee 69 millones de cabezas porcinas a diferencia de los 2 millones de la Argentina. Rio Grande do Sul es el segundo Estado en producción del Brasil y el 40 por ciento de su producción tiene como destino el mercado exterior. «Como conclusión podemos decir que la Argentina tiene características similares a la del Brasil (buen clima, las mejores condiciones sanitarias) y tenemos el conocimiento para hacerlo, pero a diferencia de Brasil a nosotros nos sobra maíz para transformarlo en carne, con lo cual debemos generar valor en origen y reemplazar la exportación de maíz por la de proteína animal», sintetizó finalmente.