La velada amenaza de China de restringir sus importaciones de aceite de soja podría costar al país 623 millones de dólares y la pérdida de puestos de trabajo en el sector.
Así lo destacó la consultora Abeceb, que remarcó: «La noticia de que el gigante asiático podría llegar a realizar un boicot contra las exportaciones de aceite de soja de Argentina ya encendió las alarmas».
En tanto, la Cámara de
En 2009, 45 por ciento de las exportaciones de aceite de soja fueron hacia China. También se exportó hacia allí 72 por ciento en porotos de soja.
La proyección para este año es que se enviarán hacia China 2.313.698 toneladas de aceite de soja, lo que representaría 1.947 millones de dólares.
De ese monto provendrían los 623 millones de dólares que entrarían al fisco nacional.
En los últimos años se llegaron a cuadruplicar las exportaciones de porotos y aceite de soja hacia el país asiático, pese al bajón que se produjo el último año a raíz de la crisis internacional.
Mientras diez años atrás las exportaciones del aceite eran de 1.254 millones de dólares, en 2008 se llegó a los 4.900 millones. En el caso de los porotos, se pasó de los
Durante 2009 se exportaron 1.984.047 toneladas de aceite de soja a China, valuadas en 1.442 millones de dólares.
De allí por retenciones el Gobierno obtuvo 461 millones de dólares. Para estimar las magnitudes de lo que podría dejar de ingresar, para este año la proyección en retenciones por el aceite vendido al país asiático supera en 35 por ciento la del año pasado.
Por su parte, la gerente de Estudios Económicos de Ciara, Raquel Caminoa, afirmó que «la situación es de profunda preocupación».
Indicó que «China es el mercado más importante para el aceite de soja», porque precisó que «tiene 35 por ciento histórico de la exportación total argentina de aceite de soja».
En consecuencia, estimó en declaraciones radiales que una decisión de tal magnitud tendrá «un impacto fuertísimo no sólo para todo el sector, sino para el país por el ingreso de divisa, y para el empleo».
La ejecutiva desechó se trate de una cuestión técnica como pretendió argumentar el Gobierno, al señalar que «el problema es técnico como normalmente lo es en todas las barreras paraarancelarias que hay en el mundo».
«Nosotros pedimos que el asunto del aceite de soja sea protegido y que China cumpla su palabra de que esta norma no afectará las exportaciones argentinas», indicó Caminoa, en alusión al acuerdo firmado en 2005, por el cual el gigante asiático se comprometió a no aplicar restricciones a este producto.
De todos modos, confió en que se pueda llegar a una solución, dada «la importancia que tiene para China el aceite argentino». Aseguró que «China no va a conseguir en volumen ni en calidad un aceite como el argentino».