En Misiones, la ganadería enfrenta cada año un desafío estacional: mientras en primavera y verano el pasto crece con abundancia, en invierno la oferta forrajera disminuye de forma marcada. Este desbalance impacta en la productividad, especialmente en los sistemas ganaderos familiares.
Según explica el Dr. Emilio Maidana, del grupo de Producción Animal del INTA Cerro Azul, la base forrajera provincial está compuesta mayoritariamente por pasturas megatérmicas, que crecen en los meses cálidos pero reducen su producción en invierno. “En verano sobra pasto y en invierno falta mucho”, resume.
La falta de alimento puede generar pérdida de condición corporal en las vacas, menores tasas de preñez y terneros más livianos al destete. Por eso, la planificación forrajera es clave para transformar el excedente de pasto del verano en reservas para el invierno, mediante heno, silajes o verdeos.
En este contexto, comenzará a evaluarse en Misiones una mini enrolladora desarrollada por el INTA Sáenz Peña (Chaco) junto al CECAIN y la Facultad de Ingeniería de la UNNE. Se trata de una máquina simple, adaptable a tractores pequeños, que produce rollos livianos de 15 a 20 kilos y puede transportarse en una camioneta, lo que facilita su uso entre productores.
Las pruebas locales permitirán analizar su adaptación y su potencial para mejorar la alimentación del rodeo durante el invierno.
