Los aportes y contribuciones de los trabajadores del sector se pagarán a través de una tarifa sustitutiva expresada en un monto fijo por kilo de yerba canchada.
El cambio representa una reducción de 50 por ciento en los costos que demanda mantener en blanco a los operarios. Los molineros serán los encargados de pagar la tarifa sustitutiva, cuyo monto será descontado proporcionalmente de los precios de la materia prima.
La homologación del convenio de corresponsabilidad gremial para el sector yerbatero se publicó en el Boletín Oficial de ayer, con ello se cumplió el último requisito para la puesta en vigencia de un esquema alternativo de liquidación de aportes personales y contribuciones patronales que fue planteado como una herramienta válida para reducir significativamente los altos niveles de trabajo informal que persisten en este sector.
El nuevo sistema cambia la forma tradicional de hacer los aportes jubilatorios y a las obras sociales, entre otros conceptos, por el pago de una tarifa sustitutiva que es un monto fijo por kilo de yerba canchada que entra a los molinos. Los industriales deberán pagar esa tarifa sustitutiva al fisco, de allí saldrán los recursos para cumplir con los aportes y contribuciones de los trabajadores, cuyo monto será descontado proporcionalmente de los precios de la hoja verde y la yerba canchada.
El pago de la tarifa sustitutiva implicará el cumplimiento de lo dispuesto por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el Régimen de Asignaciones Familiares, el Sistema Nacional del Seguro de Salud, el pago de la obra social de la actividad (Osprera), la prestación de desempleo, el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, la Ley de Riesgos del Trabajo y el seguro de sepelio.