En los últimos datos publicados por la Conselleria de Agricultura -con fecha del pasado martes 31 de marzo-, la arroba de navelinas, medida equivalente a cerca de 13 kilos, no llegaba a los 3 euros. Ayer mismo, el consumidor que quisiese llenar su cesta de la compra con sólo un kilo de naranjas, debía pagar cerca de 2 euros. Saquen ustedes mismos las conclusiones. Apenas un euro de diferencia, por doce kilos menos. «Si se compara con la campaña pasada, podemos encontrarnos con una caída del 25% en los precios», analiza Ripoll. «Y entonces, ya nos quejábamos de la situación», matiza.
Tampoco el valor de las clementinas en los comercios ha servido para mejorar el ánimo de los agricultores. «A principios de la campaña, parecía que iban a remontar un poco, pero al final han seguido el mismo patrón» señala, con manifiesta desilusión, el presidente de la Cooperativa de Benifaió, Juan José Alepuz.
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