Textual Gobernador Closs
Volvemos a resaltar que la matriz productiva de Misiones tiene tres pilares, y en cada uno de ellos el Estado tuvo una muy fuerte presencia, como en el plan PROALIMENTOS, en la promoción del turismo, y en la capacidad para plantear el largo plazo propio del sector forestal, pero atendiendo también la coyuntura cortoplacista causada por la crisis internacional.
Nuestra política de producción de alimentos partió de afirmar nuestra concepción de que había dos visiones equivocadas de provincia. Nunca estuvimos de acuerdo con quienes cometieron el error de creer que Misiones debía tomar un rumbo de servicios, dejar de ser agrícola, concentrar la tierra y abandonar las chacras.
Con el mismo convencimiento tampoco estamos de acuerdo con aquellos que tienen una visión conservadora y cómoda del agro misionero, visión que pretende que un agricultor viva con el té o la yerba plantada por sus abuelos, o implantando solo unas pocas hectáreas de tabaco cada año.
Nuestra visión es que hay que sacarle valor a cada centímetro cuadrado de la tierra misionera, que debemos aprovechar la bendición de la madre naturaleza que trabaja los 365 días del año y permite que nuestros productos crezcan o se críen. Es en esta línea que planteamos el desafío a los productores misioneros para que produzcan alimentos sin dejar de producir té, tabaco o yerba. Planteamos que es ineficiente tener en producción solo el 30 o 40 por ciento de una chacra y por sobre todo planteamos que es una necesidad de soberanía y una visión estratégica de provincia producir nuestros alimentos.
No es momento de dar cifras, han sido millones y millones entregados en subsidios y créditos a pequeños productores, a asociaciones y a cooperativas para incentivarlos a que produzcan alimentos; primero para hacer la inversión fundiaria: su tajamar, su invernáculo, su gallinero, su potrero; y a partir de allí asumir el desafío de producir alimentos. Basta recorrer la provincia para darse cuenta de que en pocos años estamos produciendo una transformación fenomenal. La ganadería ya es parte de la cultura de los misioneros, hemos evolucionado en cantidad, en eficiencia y en calidad. No tengo duda que continuar apostando al desarrollo ganadero es una oportunidad para pequeños, medianos y grandes productores.
El Mercado Central está lleno de frutas y verduras producidas por misioneros; quienes desarrollan piscicultura apenas sacan su producción venden sus pescados; quienes agregan valor produciendo quesos, dulces, embutidos y conservas ya se posicionan no solo en las ferias francas, no solo en los mercados de sus pueblos, sino en las cadenas de supermercados de la provincia y en algunos casos del país.
En los próximos días se firmaran convenios para financiar la compra de tractores y un plan muy especial para renovar las camionetas de nuestros agricultores, que día a día traen sus verduras y frutas al Mercado Central, mercado este que aún habiendo incrementado de manera exponencial su recepción de productos misioneros, sigue comercializando muchos productos que vienen de otras provincias, esto lejos de ser un problema es una gran oportunidad.
Tenemos mucho para decir y por suerte para mostrar, tenemos ferias ganaderas y ferias francas, tenemos un potencial enorme en la producción de alimentos, tanto es así que próximamente el primer encuentro de ferias francas del país se llevará a cabo en Misiones.