La medida constituye una «mala señal» para los exportadores de Paraguay y Bolivia, dijeron fuentes de
Además, remarcaron que se perjudicarán las fuertes inversiones realizadas por la industria aceitera, y precisaron que no beneficiarán a los productores de soja ni tampoco los forzará a vender las millones de toneladas de la oleaginosa que retienen en rechazo a los impuestos a la exportación de granos y la caída de los precios internacionales.
El Gobierno argentino suspendió el lunes el régimen aduanero que permitía a la industria aceitera la libre importación de soja paraguaya y boliviana para procesarla y exportarla, lo cual fue interpretado como una presión en momentos en que se calcula que hay retenidas unas cinco millones de toneladas del grano por valor de unos 1.800 millones de dólares.
La resolución oficial aduce que la veda apunta a «proteger los ingresos de los productores agrícolas agregando valor a las mercaderías dedicadas a la exportación».
Argentina, tercer productor mundial de soja, importó y procesó durante 2008 unos 2,8 millones de soja de Paraguay, cuarto productor global, y Bolivia.
La veda perjudica en mayor medida a Paraguay, cuyas colocaciones en Argentina oscilan entre 1,5 y 2 millones de toneladas de soja, cifra que la industria aceitera considera marginal en vista de que en este país se producen más de 45 millones de toneladas del grano.
«El Estado cree que vamos a poder presionar al productor local a que venda (su inventario). Y ya estamos pagando lo más que podemos de acuerdo a los precios internacionales», subrayó un portavoz de la industria aceitera citado por la web del diario El Cronista de Buenos Aires.
Durante el año pasado las aceiteras ocuparon el 70 por ciento de su capacidad productiva a causa del conflicto por la presión del Fisco sobre las exportaciones de granos.
Fuente: Agencia EFE –