Cuatro cooperativas que producen fécula de mandioca en la provincia de Misiones junto con el INTA han puesto en marcha una campaña de difusión sobre prevención del ataque del marandová.
Se busca advertir a los productores sobre esta plaga que viene creciendo en los últimos años en Misiones y cuyos daños se tornan muy severos. Para ello se han elaborado materiales gráficos y se están brindando distintas charlas de capacitación en formas de prevención y métodos de control de este insecto.
Las cooperativas que trabajan en forma conjunta para esta campaña son las de Jardín América, Puerto Rico (CAISA), Montecarlo y Andresito que articulan con el INTA a través de la Agencia de Extensión Rural de Puerto Rico. Además de información referente a cómo prevenir el ataque de esta plaga, se está poniendo a disposición de los productores un controlador biológico que ataca específicamente a esta plaga y permite reducir los daños ocasionados por la misma. Se trata de una bacteria que se introduce en los mandiocales y ataca específicamente a las larvas de este insecto sin necesidad de introducir tóxicos en la plantación.
El marandová es un insecto que vive entre 35 y 55 días. En el período adulto toma forma de mariposa de color ceniza y deposita sus huevos de color verde claro en la cara superior de las hojas de mandioca. De ellas salen las larvas que alcanzan hasta 12 centímetros y son las que ocasionan los principales daños en el cultivo puesto que consumen hojas, brotes jóvenes y yemas apicales de las plantas de mandioca. En los últimos años se ha detectado un incremento de la presencia de esta plaga en Misiones, transformándose en una seria amenaza para la producción de mandioca; cabe destacar que como mínimo en una plantación atacada las pérdidas llegan a un 20% de la producción. Dada esta situación es fundamental realizar controles en estos meses de primavera donde se produce la brotación de las plantas.
De acuerdo al ingeniero Antonio Uset, especialista en producción de mandioca de INTA Puerto Rico, existen distintos cuidados del cultivo que ayudan a mantener a esta plaga controlada. En principio se debe tener en cuenta que el marandová tiene sus enemigos naturales (otros insectos, bacterias, hongos y virus) que lo mantienen controlado; pero sucede que muchas veces por la aplicación desmedida de plaguicidas estos controladores naturales mueren, dejando el camino libre para el crecimiento de esta plaga. Asimismo hay prácticas como la rotación, la asociación e intercalado en el cultivo que ayudan a evitar el descontrol de la plaga. No obstante, si se detecta que el mandiocal está afectado seriamente por la plaga se recomienda la introducción de la bacteria “Bacillus Thurigiensis” la cuál ataca especificamente alas larvas del marandová. Este controlador puede conseguirse en las cooperativas que forman parte de la campaña.