El Gobierno nacional planea avanzar este martes 3 de noviembre en la modificación de las facultades de control del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), impulsando un proyecto de reordenamiento normativo que busca simplificar trámites pero que enciende alarmas en las bases productivas de Misiones.
Menos regulaciones y mayor peso del SENASA
La iniciativa oficial, presentada originalmente en septiembre por las carteras de Agricultura y Desregulación, contempla:
Derogación de 21 resoluciones dictadas entre 2003 y 2023.
Traspaso de control al SENASA, utilizando el Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e) para fiscalizar los movimientos de materia prima.
Revisión de programas de capacitación, asistencia técnica e investigación agropecuaria.
Preocupación en los secaderos y chacras
Desde el sector productivo y el Gobierno de Misiones advierten que esta medida debilitará la trazabilidad del cultivo. La pérdida de herramientas específicas del INYM para controlar el ingreso de hoja verde a los secaderos y las existencias de yerba canchada llega en un momento crítico para los colonos, quienes ya enfrentan los efectos de la desregulación de precios iniciada a fines de 2023 y reclaman mejoras en el valor de la hoja verde.
Los números en el Directorio
Aunque el tratamiento no está confirmado para votación en la mesa del martes, el oficialismo nacional contaría con una mayoría de 7 votos contra 5 (sumando el apoyo de Corrientes, la industria, UATRE y parte de los secaderos y de la producción) para convalidar la reforma. Todo esto se discute en paralelo a la renovación de directores del Instituto, cuyo plazo de inscripción de entidades se prorrogó hasta el 11 de diciembre de 2026.




