La gigante forestal convocó a una asamblea extraordinaria para autorizar la venta de bienes de la sociedad. Aunque aseguran que es una medida preventiva, la decisión genera fuerte repercusión en la provincia, donde la firma emplea a casi 7.000 personas entre puestos directos e indirectos.
La multinacional Arauco, el principal motor de la forestoindustria en la tierra colorada, encendió las alarmas del sector productivo tras conocerse que analiza la posibilidad de vender activos considerados «no estratégicos» en la Argentina. La medida, revelada inicialmente por el medio chileno Diario Financiero, pone la lupa sobre el futuro inmediato de las inversiones de la compañía en el norte misionero.
Según la información societaria a la que se tuvo acceso, Arauco Argentina convocó a una asamblea extraordinaria de accionistas con el objetivo de evaluar y, eventualmente, aprobar la enajenación de bienes propiedad de la firma. Desde el entorno corporativo aclararon que se trata de un paso administrativo para «habilitar futuras operaciones» y que no significa que exista una venta concreta o un retiro en marcha.
¿Qué pasará con las plantas de Piray y Esperanza?
La pregunta que resuena con fuerza en los pasillos de la producción local es qué activos entrarán en la negociación. La autorización planteada es amplia y podría abarcar desde oficinas corporativas, depósitos y terrenos, hasta otros bienes de la compañía. Hasta el momento, no se ha especificado si las instalaciones industriales de Misiones forman parte del plan de desinversión.
Cabe recordar que la provincia es el corazón operativo de Arauco en el país. En Puerto Esperanza se erige su emblemática planta de celulosa, donde actualmente ejecutan un millonario programa de modernización estimado en unos US$ 200 millones. Por su parte, en Puerto Piray opera un gigantesco complejo industrial que combina un aserradero de punta con la fábrica de tableros.
El patrimonio de la firma en el país supera las 260.000 hectáreas forestadas, de las cuales una porción mayoritaria se concentra en suelo misionero, complementada con tierras en Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.
El peso del empleo en el Norte misionero
Cualquier movimiento de fichas por parte de la multinacional se sigue con lupa tanto en el sector gremial como en el Gobierno provincial. Las operaciones de Arauco en el norte de Misiones sostienen de forma directa a más de 1.800 trabajadores, y generan cerca de 5.000 empleos indirectos a través de contratistas, transportistas y servicios vinculados a la cuenca forestal.
Por esta razón, el destino de los recursos y el alcance de estas eventuales ventas resultan claves para el termómetro social y económico de la región.
Reorganización, no retirada
Los analistas del sector coinciden en que, por estas horas, no hay elementos para hablar de un éxodo de Arauco de la provincia. La actividad forestoindustrial sigue siendo el núcleo duro de su negocio en el país, y la millonaria inversión en la planta de celulosa de Esperanza demuestra que el arraigo productivo sigue en pie.
Todo indica que se trata de una reorganización estratégica de su portafolio para ganar liquidez o eficiencia en un contexto macroeconómico complejo. Sin embargo, en una provincia donde la forestación define el pulso del empleo, saber qué bienes considera «prescindibles» la mayor forestal de la región será el tema central de la agenda económica de las próximas semanas.
Fuente: Diario Financiero de Chile




