El ministro Facundo López Sartori expuso las partidas ante la Legislatura. Advirtió que la provincia pierde $545.000 millones anuales por la desregulación de los mercados y que el cambio climático obliga a redefinir las prioridades: “Pasamos de innovar a aguantar y reponer lo destruido”.
La política agropecuaria de Misiones para 2027 se moverá en un escenario de extrema tensión entre la asistencia directa al productor, el desfinanciamiento provocado por la desregulación de los mercados nacionales y la emergencia climática permanente. Así lo reflejó el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, al presentar un presupuesto proyectado de $161.000 millones, lo que representa un incremento interanual del 45% frente al ejercicio actual.
Sin embargo, la cifra queda ensombrecida por un dato estructural alarmante para la economía regional: los cálculos oficiales estiman que Misiones deja de percibir $545.000 millones anuales debido a la desregulación de las principales actividades productivas (especialmente la yerbatera y tabacalera). “Viendo lo que pierde la provincia por la desregulación, queda chico todo lo que se puede hacer”, sentenció el funcionario.
Las claves del presupuesto y la pérdida de recursos
Fuerte dependencia del FET: Más del 85% de los recursos totales asignados al Ministerio corresponden al Fondo Especial del Tabaco (FET). Se trata de partidas nacionales específicas que van directo al bolsillo del productor, dejando apenas un 15% de fondos de origen provincial para la gestión de planes de fomento y estructura.
El “bache” de la desregulación: Los $545.000 millones que el sector productivo y la provincia resignaron equivalen a entre tres y cuatro masas salariales completas de los sectores de Salud y Educación juntos. El ministro respaldó los reclamos legislativos para restituir las funciones de fijación de precios y ordenamiento de mercado que el INYM perdió tras las medidas nacionales.
Ajuste en las partidas de 2026: Respecto de la ejecución del año en curso, López Sartori admitió que los fondos quedaron cortos debido a una situación de crisis productiva “excepcional” en la región, lo que obligó a emitir un decreto de ampliación presupuestaria.
De la innovación a la resiliencia climática
El factor ambiental consolidó un cambio rotundo en la agenda técnica del Ministerio. Ante la violencia de los últimos fenómenos meteorológicos —como granizadas severas que destruyen plantaciones de tabaco en dos minutos o tornados que afectan lotes forestales—, los objetivos de la cartera debieron reconfigurarse.
La prioridad ya no se enfoca exclusivamente en incorporar nuevas tecnologías de punta, sino en desarrollar esquemas de contingencia, diversificación agroecológica y herramientas financieras para que el colono pueda “aguantar y volver a reponer lo que se destruye”.
Comercialización: el foco en el mercado bonaerense
Como contrapropuesta a la crisis, la provincia apuesta a sostener las cadenas tradicionales (yerba, té, tabaco, madera) impulsando simultáneamente a las cooperativas integradas.
Actualmente, 14 pequeñas marcas misioneras avanzan en una estrategia de apertura de mercados extraprovinciales y de exportación. El principal objetivo comercial es la provincia de Buenos Aires: un universo de 17 millones de consumidores donde capturar apenas el 0,5% del mercado significa un salto de escala histórico para las economías sociales de la provincia.




