Mientras productos clave como la carne vacuna, el café y el jugo de naranja lograron quedar eximidos del recargo proteccionista de Washington, el tabaco de Rio Grande do Sul no corrió la misma suerte y enfrenta un escenario incierto.
La confirmación del arancel adicional del 25% impuesto por la administración estadounidense a una amplia nómina de productos brasileños encendió las luces de alarma en el corazón productivo del estado de Rio Grande do Sul. La medida, oficializada en las últimas días, golpea de lleno a la cadena de valor del tabaco en la región del Valle del Río Pardo, un motor socioeconómico clave del cual dependen miles de familias productoras, empleos industriales y la economía de decenas de municipios gaúchos.
Aunque la Casa Blanca publicó un listado con más de 2.000 posiciones arancelarias exentas —protegiendo bienes considerados estratégicos para su mercado interno como la carne vacuna, el café, el jugo de naranja, el petróleo y la industria aeronáutica—, la cadena tabacalera quedó al margen de los beneficios, compartiendo el castigo tarifario con rubros como el calzado, la madera, los muebles y los textiles.
Un mercado de volumen e ingresos clave
Si bien la producción tabacalera brasileña está fuertemente diversificada y llega a más de 100 países, el mercado norteamericano representa el tercer destino en importancia estratégica y volumen para los embarques del sector:
Desempeño 2024: Las exportaciones consolidadas hacia EE. UU. alcanzaron las 39.800 toneladas, representando un ingreso de divisas por 255 millones de dólares.
Primer semestre 2025: Se despacharon aproximadamente 19.000 toneladas por un valor de 129 millones de dólares.
Proyección 2025/2026: El sector estimaba comprometer cerca de 40.000 toneladas de la presente campaña con destino al país norteamericano, meta que hoy queda condicionada por la pérdida de competitividad frente a otros orígenes.
Preocupación industrial y reclamo de medidas de fuerza
Las reacciones institucionales no se hicieron esperar. Desde el SindiTabaco (Unión Interestatal de la Industria Tabacalera), su titular Valmor Thesing advirtió que la imposición de este gravamen encarece los costes en destino y amenaza con provocar una contracción severa en el volumen de envíos.
Por su parte, la Federación de Industrias del Estado de Rio Grande do Sul (Fiergs), conducida por Claudio Bier, remarcó la pérdida de previsibilidad para los negocios, solicitando al gobierno central de Brasil que agote las instancias diplomáticas para revertir el arancel o lograr el reingreso del tabaco al listado de excepciones. De mantenerse el recargo, desde el sector gremial empresarial reclaman la puesta en marcha de líneas de financiamiento de emergencia y compensaciones fiscales.
Asimismo, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) detalló que, desde el inicio de la disputa comercial en 2025, los despachos brasileños generales hacia EE. UU. ya registraban una caída del 13% (equivalente a 2.600 millones de dólares). La ratificación de la alícuota del 25% agrega una fuerte presión a una relación comercial transatlántica que promete continuar bajo




