Sergio Delapierre, productor yerbatero y exdirector del sector Secaderos del organismo, defendió firmemente el aporte técnico de la institución como usina de datos y estadísticas,
En diálogo con Eldópolis Radio 106.3, el dirigente aportó números concretos que exponen la crisis actual de rentabilidad: la materia prima tiene un costo estimado de $450 por kilo, pero el productor hoy apenas recibe entre $260 y $280. La excepción la constituyen las cooperativas fuertemente integradas, donde los socios logran defender valores superiores a los $400.
Los 4 ejes de la propuesta de Delapierre
- Institucionalidad y datos: El INYM es fundamental porque documentó la actividad al detalle mediante estudios de mercado y estadísticas de producción de alta precisión.
- Fijación de precios ficticia: Imponer un precio mínimo obligatorio por ley no garantiza su cumplimiento si hay sobreoferta. Delapierre recordó que durante su gestión los secaderos pagaban menos del valor legal y el productor terminaba tributando impuestos sobre una ganancia inexistente.
- Nueva propuesta de ordenamiento: Plantearon crear un organismo público-privado en Misiones que funcione en paralelo al INYM para planificar y manejar la oferta real de hoja verde.
- Inviabilidad del modelo CRYM: Descartó regresar al esquema de la vieja Comisión Reguladora con mercado consignatario y brazo financiero de acopio, calificándolo de «suicida» para los volúmenes de producción actuales.
El reclamo debe ser político y nacional
Para el productor, el conflicto no se resuelve apuntando contra la conducción local del instituto: «Pidiendo la renuncia del presidente no vamos a llegar a la solución; es como querer matar al mensajero», gatilló.
Delapierre insistió en que las asociaciones y productores deben aprovechar el próximo año electoral para presionar al Gobierno nacional y lograr que se revean las medidas que desregularon el sector.




