El burley va “marchando” a los galpones para su curado, en una zafra que promete buenos números o al menos los años históricos para la tierra colorada.
Obviamente que se trata de las últimas etapas que debe cumplir el productor para estar “listo” para la venta de su tabaco.
Así como las anteriores, el curado tiene su importancia y con las lluvias de los últimos días habrán sido muchas las corridas para evitar que el galpón sufra las consecuencias del clima y arruine la permanencia del tabaco.
Pero claro, mientras que observan con atención el proceso y comienzan a planificar el armado de los “fardos”, la cabeza está puesta en el valor de su producción.
Recordemos que la pasada zafra, con muy buenos números en cuanto a kilos y calidad, el tabaco fue una de las “muy pocas” producciones regionales que logró un significativos aumento a la hora de su venta.
Mientras que los yerbateros y tealeros, veían con asombro y bronca como el valor se derrumbaba, los tabacaleros lograban un aumento con relación a la zafra anterior.
Algunas versiones indican que en los próximos días comenzarán las charlas entre la industria los sectores que representan a los productores para encontrar coincidencias y de esta manera establecer el precio de la zafra.
La misma fuente confió a más producción que el inicio del acopio podría fijarse para la última semana de Enero o bien a principios de febrero.
La humedad un tema a tener en cuenta
Una de las exigencias de cada zafra, entre otras, es la presencia de humedad permitida en los fardos a la hora de la venta. Desde la industria, según afirman, se pondrá especial énfasis en que se cumplan los parámetros permitidos.
