Rosario, la ciudad que puso en marcha la movilidad sustentable

27/06/2018

Más de 400 unidades de transporte urbano funcionarán con un 25% de biodiésel. Esta es una prueba piloto por 6 meses comandada por el Gobierno de Santa Fe y la propia ciudad rosarina.
La producción de biodiésel en Argentina comenzó en 2007. Y a partir de allí, tuvo un marcado crecimiento. En 11 años, empresas nacionales e internacionales “levantaron” 37 plantas en el país alcanzando una capacidad de producción de 4,4 millones de toneladas ubicadas fundamentalmente en el polo agroindustrial del Gran Rosario, en Santa Fe.
La comercialización del biocombustible hasta ahora estaba enfocado principalmente en la exportación. Pero en el último tiempo, medidas proteccionistas de países compradores han puesto en jaque a esta industria e hicieron cambiar de estrategia. Estados Unidos, que era el principal mercado, fue uno de ellos y aplicó al biocombustible aranceles muy altos (72%) en febrero de este año, esgrimiendo subsidios por parte del Estado argentino. Y Europa, el segundo mercado en términos de importancia, por el momento continúa abierto para Argentina pero con la amenaza latente de implementarlos también.
 
En 2017 la producción total de biodiésel ascendió a 2,9 millones de toneladas, 65% de la capacidad instalada, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Y para este año, prevén desde la entidad, que la producción descendería a un rango de 2,3 a 2,85 millones de toneladas.
Las exportaciones del biocombustible en 2017 alcanzaron 1,65 millones de toneladas, mientras que otras 1,17 millones se destinaron al corte con gasoil para los autos argentinos, que es de 10%. Para el corriente ciclo, desde la Bolsa rosarina proyectan que los embarques al exterior caigan entre 7% a 31%, según el contexto, con un piso de un millón de toneladas, agregando que ahora el biodiésel paga tributo de 15% de retenciones. Sin embargo, el uso en el mercado local podría crecer levemente pudiendo llegar a 1,35 millones de toneladas.
Este auge no es casualidad. Sino causalidad. Desde hace tiempo se vine fomentando el uso de este biocombustible, como otras fuentes renovables. Y esta semana se dio un paso muy importante para el país al poner en marcha un plan de movilidad sustentable. En este caso, fue el Gobierno de Santa Fe, que junto con la ciudad de Rosario, lanzaron los proyectos BIO BUS Experiencia Biodiesel 100 y BIO BUS Experiencia Biodiesel 25.
¿De qué se trata? A partir de julio más de 400 colectivos urbanos de las Empresas Mixtas y Semtur que prestan servicio en Rosario (la mitad de la flota que recorre la ciudad) comenzarán a funcionar con un 25% de biodiésel en su combustible, mientras que otras tres unidades lo harán con el 100% (dos son buses convencionales con motores Euro 5 y el otro es un bus híbrido con motor Euro 3).
La firma fue encabezada por el mismo gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, junto a la secretaría de Estado de la Energía, Verónica Geese; y representantes de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), la Cámara Argentina de Empresas Regionales Elaboradoras de Biocombustible (Cepreb). Cabe señalar que el desarrollo técnico de esta experiencia de validación está liderada por el reconocido ingeniero Alberto Garibaldi, titular de la Consultora ALG Ingeniería. “Desde el punto de vista económico no hay ninguna duda de la trascendencia que tiene el proyecto que estamos poniendo en marcha y también lo tiene desde el punto de vista ambiental”, resaltó el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz.
De izquierda a derecha, Leonardo Nicolini, vicepresidente de CEPREB; Guido Boggiano, Secretario de Hacienda de Rosario; Mónica Alvarado, secretaria de Transporte y Movilidad de la Municipalidad de Rosario; Verónica Geese, Secretaria de Estado de Energía de la provincia de Santa Fe; Miguel Lifschitz, gobernador de Santa Fe; Gustavo Perrone, de Semtur (Sociedad del Estado Municipal para Transporte Urbano de Rosario); Alberto Garibaldi, ALG Consultores; y Luis Zubizarreta, presidente de Carbio.
Esta prueba piloto, que se realizará durante seis meses, busca validar el impacto positivo de la utilización del biodiésel con la motivación de que esta experiencia se divulgue en todo el país.
Según datos del propio gobierno santafesino, si se hiciera la experiencia B25 a todo el transporte público en todo el territorio nacional, se sustituirían 153,5 millones de litros de gasoil. Esto equivale a casi dos meses de consumo de gasoil por un valor de $ 3.000 millones.
“Primero, la idea es usarla en transporte para pasajeros, luego, en transporte de cargas y finalmente, para la generación de energías”, destacó a Clarín Rural, Roberto Bisso, director de Energías Renovables de la provincia de Santa Fe, y quien está a cargo de este proyecto.
Específicamente, en Santa Fe hay registradas un total de 28 plantas de bioenergías, de las cuales 16 son productoras de biodiésel. Esto representa el 70% de la producción nacional, con una capacidad de más de 3 millones de toneladas por año.
“Este planteo se lo hacemos al Gobierno con toda la industria, los productores y fundamentalmente, con toda la ciudadanía, que quiere vivir con mejores estándares de calidad. Esto tiene un triple impacto: ambiental, económica y social. Y además, genera nuevos empleos verdes”, agregó el funcionario.
En este sentido, las autoridades santafesinas explicaron que el uso de este biocombustible en la flota de transporte urbano de pasajeros en Rosario implica reducir aproximadamente un 23% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Por otro lado, dentro de los biocombustibles, el biodiésel es el que más empleo genera. Actualmente explica 671 empleos verdes (80% del total) en el área de bioenergía en Santa Fe, a los cuales se suman casi 6.000 puestos de trabajo indirectos e inducidos en las actividades que forman parte de la cadena de producción de la bioenergía. Para especificar, en promedio para Santa Fe, se crea un puesto de trabajo por cada 3.120 toneladas de biodiésel producidas al año.
Expectativas desde Carbio
“Nos parece que testear el biodiésel y comprobar que los medios de transporte pueden usar un corte mucho mayor que el actual es un disparador hacia adelante para Rosario y también debe serlo para la toda la Argentina. Será una prueba muy interesante. No hay que medirlo únicamente desde el punto de vista económico, sino también ambiental”, destacó a Clarín Rural Luis Zubizarreta, un referente del sector sojero, quien ocupa actualmente la presidencia de la Cámara de Biocombustibles de la Argentina (CARBIO) y de la Cadena de la Soja (ACSOJA).
En esta línea, el directivo aseguró que esta iniciativa es un paliativo pero no reemplazará los mercados del exterior que se cerraron. “Lo de Estados Unidos fue un cachetazo. Estamos exportando a Europa pero tenemos una amenaza latente que en realidad, es la imposición de nuevos aranceles porque se está moviendo más rápido la protección que mantener abiertas las puertas al mercado”, sostuvo.
Según Zubizarreta, la industria europea inició un nuevo proceso contra el biodiésel argentino por supuestos subsidios, que para el directivo, “no existes”. “Veremos qué medidas toman pero puede ser el cierre del único mercado que tenemos en la actualidad. Estados Unidos y Perú ya se cerraron”, alertó.
Fuente: Clarin


Heladas en la Argentina

Más Producción TV

10 años en la Tv Misionera sábados de 13 a 14 hs. Canal 12. Posadas-Multimedios Sapem.